Volver a teclearlo todo
Cada paso manual es una ocasión de equivocarse, y normalmente el cliente lo nota antes que usted.
ERP, facturación, almacén, logística, CRM. Los pedidos, el stock y los datos de clientes circulan solos, sin copiarlos a mano.
Cada paso manual es una ocasión de equivocarse, y normalmente el cliente lo nota antes que usted.
Si el stock se actualiza una vez al día, la tienda vende lo que ya no queda.
Un pedido que llega tarde al almacén sale tarde. La integración reduce ese tiempo a minutos.
Comprobamos qué interfaz ofrece: API, archivo o base de datos. Así sabemos qué puede circular y con qué frecuencia.
La conexión se crea como módulo, con las credenciales en la configuración de la tienda, no en el código.
Acordamos campo por campo qué sistema manda sobre cada dato, para que no se sobrescriban entre sí.
Si el otro sistema no responde, no se pierde nada: se reintenta y, si no lo consigue, avisa.
Cada ejecución deja rastro, de modo que siempre se ve qué ha pasado y qué se ha quedado parado.
Los volúmenes grandes se envían por lotes, para no sobrecargar ni la tienda ni el otro sistema.
Analizamos el otro sistema y dejamos por escrito qué puede circular, en qué sentido y con qué frecuencia.
La integración se desarrolla y se ensaya con datos de prueba en los dos sistemas.
Tras la puesta en marcha vigilamos el registro y la seguimos hasta que el proceso funciona solo.
Envíenos la dirección de la tienda y el sistema con el que hay que conectarla. Lo revisamos y en dos días laborables le respondemos con lo que proponemos y lo que cuesta.